El racismo en el entretenimiento
(Elaborado por Samuel P.)
Desde tiempos inmemoriales el
entretenimiento ha sido un gran pilar que ha estado sujetando los cimientos de
nuestra sociedad, perdurando día de hoy, donde ha recibido incluso mayor
importancia. Ha tenido cierta evolución durante todo este tiempo transcurrido.
Para los romanos el entretenimiento mayor consistía en agarrar a dos esclavos o
prisioneros para que se molieran a golpes hasta hacerse sangre en frente de
toda una ciudad en un coliseo, o incluso que estos sean enfrentados contra un
animal exótico y peligroso. Actualmente la sociedad ha evolucionado lo
suficiente como para saber que hay mejores fuentes de entretenimiento, y sin
duda, la que mejor recepción ha tenido y una de las más famosas a nivel mundial
es el fútbol, pero al igual que las batallas en el coliseo, tiene problemas,
aspectos negativos, que nos llevan a cuestionar si es algo ético o no. Estoy
hablando específicamente del racismo.
Incluso en una sociedad tan
avanzada como la nuestra, en la que se puede discernir entre lo bueno y lo malo
gracias a diversas referencias históricas, aún algunos tienen la cerrada
mentalidad de tachar de malo e insultar a lo que es diferente y ajeno a lo que
es establecido como normal. O por el otro lado, tratar de menos a alguien por
lo que es, sin necesidad de ser diferente. Todo esto ha llegado a algo tan
banal como el entretenimiento. ¿A quién se le ocurre tirarle un plátano a
alguien que tiene un tono de piel bastante más oscuro que él? A no ser que se
lo hayan pedido, no deja de ser un acto insultante y poco ético. O, por
ejemplo, personas dentro de este mundo, gritándose e insultándose sin motivo
aparente vociferando “¡Negro de mierda!” a todo pulmón, o que te griten “Uh uh
uh” cuando solo estás haciendo tu trabajo. Como dijo Iñaki Williams, “Todos
somos personas, da igual la nacionalidad o el color de piel”.
Sin duda alguna, dentro de lo que
es la empresa del entretenimiento, el racismo se siente en algunos casos,
aunque este esté desapareciendo debido a que con la tecnología de la que
disponemos, todo lo que dice una estrella puede ser puesto en tela de juicio,
siendo el ejemplo más reciente el de Jude Bellingham, que posiblemente esté
temblando porque hay expertos que le pueden leer los labios, e indiferentemente
de lo que se dice sea cierto o no, el desconcierto es lo que nos hace tener
miedo a todos. Para bien o para mal, el mayor foco de odio interracial se
encuentra en el espectador, quien no puede evitar expresar lo que siente
abiertamente, sea bueno o malo, o simplemente tenga el objetivo de desmoralizar
y causar disturbios. No hay por dónde coger esto, ¿Dónde radica el problema, en
las estrellas y los altos mandos que rara vez realizan actos directos para
pararlo, o el propio espectador, que no tiene la moralidad necesaria para saber
que el racismo y el odio no tienen lugar? Es difícil elegir a quien culpar.
Es uno de los problemas que nos lleva atormentando desde prácticamente siempre, no es fácil ser negro en el fútbol, baloncesto, entretenimiento… en la vida en general. Siempre va a haber alguien con el micrófono preparado para soltar cualquier parida con el único objetivo de molestar. No solo influye a los negros, los chinos y demás asiáticos no se salvan, incluso los franceses reciben comentarios de odio. Tratamos de pararlo, pero siempre surgen más problemas que nos impiden hacer de nuestra sociedad algo mejor. Espero que se pueda concienciar más a la sociedad de cara al futuro, pues a este paso solo vamos a volver a juntar a gente negra para que se vuelvan a golpear hasta la muerte, como si estuviésemos en una película de Tarantino, mientras la mayoría brama y se divierte a costa de sangre inocente.
Bibliografía:
En estos dos enlaces hay noticias sobre casos de racismo en
el fútbol.
Como
este. u este
otro, en el cual en este último hay más de una.
Este
otro enlace habla de los derechos humanos y la eliminación del racismo
En este
enlace Beatriz carrillo habla sobre el racismo y el odio, desde un punto
más político.
Comentarios
Publicar un comentario